
Como un niño pequeño ilusionado y conformista con sus regalos de navidad; con una mesa llena de velas, se ha ido la luz , pero no importa se siente a gusto en compañía de su hermana y sus amigas; echa de menos a la gente que ha dejado allí con la eterna navidad; ilusionado con un viaje, una ilusión algo estresante; y con mucho cariño recibido y a veces poco respondido, y es que muchas veces el caprichoso niño quiere a quién no tiene que querer y olvida un poco a los suyos, a veces el indeciso niño no sabe por donde ir y siempre tiene que pensar en lo suyo o en lo qué es de los demás, quítate esa corona de mentiras, sácate de los bolsillos esas joyas robadas; dí la verdad, dí que al príncipe le gustan los reyes; dí que hay emperadores buenos y mosqueteros que no lo son tanto, dí lo que tengas que decir a la princesa que aparenta ser fuerte, pero se derrumba desde su propia inocencia. Entonces encontrarás lo que andabas buscando, pero siempre escucha como crees que has ido haciendo a las personas que lo necesitan, deja de ser inseguro porque por ese camino vas bien y sonríe mucho que se vea tu sonrisa que no te gusta mucho enseñar.
