domingo, 28 de diciembre de 2008

Amanece


Quisiera saber hasta dónde llegan las fronteras de mis sentimientos, quisiera experimentar nuevas sensaciones contigo, quisiera probar tus labios aunque sólo sea una vez. Que se rompa esa barrera que hay en tí, porque la mía ya está abierta. Quiero estar a tu lado como ayer, quiero que nuestras miradas se crucen una y otra vez, pero no puedo crear en mi interior ilusiones que alimentan mis vagos deseos. No sé si estoy rozando la locura, pero miro hacia atrás y no me he equivocado, y esas dos ilusiones eran ciertas, pero sólo la primera parte de ellas. Ahora tengo angustia, y no de la mía, (;-)), no sé si te diste cuenta pero se me quedaron los ojos llorosos como a un idiota al oir aquello, porque es lo que soy un imbécil desvariado, aaarh me siento tan patético como aquél que buscaba hielo en el desierto, pero y si aquel ha encontrado el maná, y yo me quedo en mi oasis de confusión, mientras tu disfrutas y yo hago el ridículo.

Y tú caperucita me comprendes, vivimos en un mundo lleno de lobos...

1 comentario:

a gritos dijo...

Me gusta mucho la foto. Mucho mucho mucho. Y me gusta la última reflexión. Mucho mucho mucho.

Pero no sé si podré esperar a ese roscón de reyes en la cocina, o deberías contarme ya que ha pasado... ¿Si encuentras un ratito nos mandas un mail y nos pones al día?

Prefiero cuando tienes angustia de la tuya, que parece que no, pero duele menos.

National Geographic POD